Primero, fuentes primarias
El comportamiento del protocolo se contrasta con RFC 9309. El comportamiento específico de cada buscador se contrasta con la documentación oficial de ese proveedor. Los ajustes de rastreadores para servicios como OpenAI, Anthropic, Perplexity y Google no se deducen de listas de herramientas SEO de terceros cuando existe una fuente primaria.
Las reglas del protocolo y el comportamiento del proveedor se mantienen separados
El Protocolo de Exclusión de Robots define el comportamiento general de análisis y coincidencia, mientras que los distintos proveedores pueden documentar comportamientos adicionales de sus rastreadores o directivas no compatibles. Por eso, el validador evita presentar cada advertencia de compatibilidad como si fuera un error de sintaxis del RFC.
Los ejemplos son puntos de partida, no recetas universales
Los ajustes de WordPress, Blogger, preproducción y otros casos son ejemplos editables. Una ruta que es segura para bloquear en un sitio puede ser importante en otro, por lo que los ajustes se presentan deliberadamente con avisos de revisión en lugar de describirse como configuraciones universalmente “mejores”.
Los cambios importantes en rastreadores se vuelven a verificar
Las políticas de búsqueda con IA y de los rastreadores pueden cambiar. Cuando un proveedor cambia el nombre, propósito, comportamiento de robots.txt o documentación de un rastreador, el ajuste y las explicaciones afectadas deben revisarse con la nueva fuente primaria antes de publicar el cambio.
Correcciones
Los errores reproducibles del analizador, las descripciones desactualizadas de rastreadores y las correcciones de fuentes deben tratarse como defectos del producto y corregirse en el motor de reglas compartido o en los metadatos de fuentes, en lugar de parchearse solo en el texto de una página.